
Foto: “Puertas de Fe” por Alan Benchoam via Instagram
Cómo 635 puertas se convirtieron en el rostro de Jesús
Imagina 635 puertas diferentes. Ahora imagina que alguien las junta todas para formar un solo rostro.
Eso es exactamente lo que hizo Alan Benchoam con su obra más reciente. El artista guatemalteco pasó casi dos meses seleccionando cada imagen.
No fue nada fácil. Necesitaba que cada puerta encajara perfectamente para darle volumen, expresión y armonía visual al rostro de Jesús Peregrino.
Cada foto tuvo que encontrar su lugar exacto dentro del collage. Y aquí viene el detalle que me voló la cabeza.
Dentro de la obra hay dos puertas que también tienen imágenes de Jesús. Es como un juego de espejos dentro del arte, una capa extra de significado que solo descubres cuando te acercas a observar con calma.
El resultado es impactante. De lejos ves un rostro sereno y familiar.
De cerca descubres un universo de texturas, colores y formas que lo componen todo. Es una invitación a detenerte, a mirar dos veces, a encontrar lo sagrado en lo cotidiano.
Pero lo más interesante ocurrió después de que la obra estuviera terminada. Un visitante hizo un comentario que cambió por completo el nombre de la pieza.
El versículo que cambió el nombre de la obra
El nombre original de la obra era "Jesús Peregrino". Hasta ahí todo iba bien.
Pero alguien se paró frente al collage, lo observó con calma y dijo algo que lo cambió todo. Esa persona relacionó la imagen directamente con Juan 10:9, donde Jesús dice: "Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo".
Alan se quedó pensando. No era una coincidencia cualquiera.
Las 635 puertas que formaban el rostro de Jesús de repente cobraban un significado completamente nuevo. Así que el artista agarró su Biblia y empezó a buscar.
Encontró más pasajes donde las puertas aparecen vinculadas con la fe y con Jesús. De esa investigación nació "Puertas de Fe".
El nombre une dos mundos. Por un lado está la técnica, el trabajo minucioso con fotografías de puertas.
Por el otro está el mensaje espiritual que la obra terminó transmitiendo sin que nadie lo planeara. Ese giro le dio una capa extra de profundidad al collage.
Ya no era solo una imagen impresionante hecha con puertas. Era una pieza que cargaba con un simbolismo que conectó con la gente de una forma que ni el propio Alan imaginó.
El fotógrafo que encontró su voz en las puertas

Foto: “Tikal en Puertas” por Alan Benchoam via Facebook
Para entender esta obra, hay que conocer al tipo que está detrás del lente. Alan Benchoam no empezó como fotógrafo.
Estudió psicología, pero algo lo jalaba hacia la imagen. Entonces se fue a Denver, Colorado, al Denver Art Institute, a estudiar fotografía de verdad.
En 1998 regresó a Guatemala y abrió su primer estudio. Y ahí empezó todo.
Pero lo interesante es cómo encontró su obsesión. En 2018 presentó "Esto no es una puerta", una exposición completa dedicada a su técnica de fotografiar puertas y convertirlas en arte.
No era un capricho. Era su voz.
Siete años después, en 2025, lanzó el libro "De puerta en puerta", donde cuenta su fascinación por estos elementos arquitectónicos que todos vemos pero pocos miramos de verdad. Lo más chilero de todo es que su galería está abierta para cualquiera.
Está en Plaza Etú, Zona 14, segundo nivel, local 12. La entrada es gratis.
Puedes ir, pararte frente a "Puertas de Fe" y ver cómo 635 puertas forman el rostro de Jesús. O puedes comprar una litografía si quieres llevarte un pedazo de este arte guatemalteco a tu casa.
Así que ya sabes. Si estás en la ciudad, date una vuelta.
Vale la pena conocer el trabajo de alguien que encontró su voz en las puertas.
Fuentes de información:
