En un laboratorio de la Universidad del Valle de Guatemala se está construyendo el segundo satélite del país, y la mayoría de las manos detrás de él son de mujeres jóvenes. El equipo de Quetzal-2 lo integran más de 60 personas, con un promedio de edad de 21 años, y el 60% son mujeres que trabajan en diseño mecánico, programación, electrónica, comunicaciones y gestión del proyecto.

Marcela Cordón, estudiante de segundo año de Ingeniería Mecánica Industrial, lo vive así: "Es increíble ser parte de un proyecto tan grande, rodeada de gente superpilas de quienes aprendo algo nuevo todos los días. Espero que mi experiencia inspire a más jóvenes, especialmente niñas, a alcanzar sus metas en la ingeniería."

Marcela Cordón, estudiante de 2o. año de Ingeniería Mecánica Industrial

Débora Castillo, de segundo año de Ingeniería Mecatrónica, cuenta que antes veía una carrera aeroespacial como algo muy lejano para Guatemala. "Formar parte del laboratorio me demostró que sí existe un camino para crecer y construir cosas importantes en nuestro país. Puedo imaginar un futuro dedicándome a lo que me apasiona."

Débora Castillo, estudiante de 2o. año de Ingeniería Mecatrónica

Quetzal-2 será entregado en 2028 para su lanzamiento al espacio. Pero su verdadero despegue ya ocurrió: en la cabeza de un grupo de chapinas que decidieron que en este país también se puede soñar en grande.

Fuente y créditos fotográficos: Brenda Martínez / Prensa Libre

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