Chapinismos: Dícese de las palabras, expresiones, dichos y refranes que utilizamos los guatemaltecos, los chapines, día a día para comunicarnos entre nosotros. Son esas joyas del habla cotidiana que nos unen, que nos hacen sonreír y que reflejan el corazón de este maravilloso país llamado Guatemala.

Cerote
Palabra cien por ciento chapina, de esas que nacen en la calle, en la escuela, en la cuadra y en la vida real. Su significado cambia según el tono, la mirada y hasta el paso con el que la decís.
Entre cuates, es sinónimo de confianza.
Ejemplo:
—Vos cerote… ¡cómo te extrañé, mano!
Dicho con alegría, expresa admiración sincera.
Ejemplo:
—Terminé el proyecto.
—¡Cerote, qué nivel!
Con una sonrisa pícara, se vuelve complicidad.
Ejemplo:
—¿Fuiste vos el que armó el relajo?
—Cerote… ¿y vos qué creés?
Cuando va con ceño fruncido, es reclamo con cariño chapín.
Ejemplo:
—No me dejés plantado otra vez, cerote.
En tono duro, es un “no fregués” chapín auténtico.
Ejemplo:
—¡No seás cerote!
Y cuando se dice despacito, con nostalgia, significa amistad de años, de barrio, de historia.
Ejemplo:
Vos cerooote… cuánto tiempo ha pasado.
Su raíz literal existe, pero para nosotros es lo de menos: lo importante es que esta palabra es un puente emocional entre chapines; un código que sólo entiende quien nació aquí, creció aquí… o lleva a Guatemala metida en el alma.
Un abrazo para vos, hermano chapín, y donde sea que estés, seguro hoy pensás en lo bella que es Guate y en cómo vas a poner tu granito de arena en pro de nuestra tierra.
Artículo inspirado en el libro “Nostalgia Guatemalteca”, Editorial D’buk.
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