Abrió el show y se robó la noche. Amado no vino a pedir permiso.
Encontró el stand-up por accidente y nunca más soltó el micrófono. Once años después, abrió el show de Adal Ramones ante miles de personas en el recinto más grande de Guatemala. Juan Pablo Amado es la prueba de que en este país también se hace comedia de nivel mundial.